Las ganas de ser mejores siempre nos impulsan a informarnos, a conocer qué hay de nuevo en nuestro ámbito profesional. Esta actitud no sólo nos mantiene actualizados sino que nos obliga a aprender nuevas herramientas y tecnologías. Pero cuando hablamos de productividad podemos constatar que, irónicamente, los métodos más eficientes datan de la vieja escuela*. Así lo explica Marc Guberti, reconocido empresario adolescente fundador de Teenager Entrepreneur, quien proclama que aunque es un nativo digital, sus métodos de productividad más fiables los aprendió de sus abuelos. Aquí compartimos un extracto de sus 4 consejos:

 

1)       Use Post-it de colores

La mente es poderosa, pero no infinita. No debemos sentir vergüenza alguna por tener recordatorios un poco más analógicos que los que nos ofrece nuestro teléfono celular. Anotar pensamientos y tareas pendientes permite que nuestras ideas se organicen de forma lógica. Los colores de los post-it, por su lado, funcionan perfectamente para resaltar lo que debe ser recordado, y algunos incluso han explotado su lado decorativo para darle un toque alegre al ambiente de trabajo.

 

2)       Tenga una libreta siempre a la mano

Se trata de un instrumento simple pero increíblemente eficiente. Tomar notas no sólo es para escolares: las grandes mentes de la humanidad siempre declararon que sus ideas más importantes fueron concebidas mientras hacían cosas como caminar o tomar un baño. No debemos correr el riesgo de que esos insights se nos escapen… una sencilla nota tomada al vuelo podrá retenerlos. Usos adicionales: como agenda improvisada, para anotar las compras pendientes, números telefónicos o direcciones provisionalmente, para hacer doodles durante reuniones aburridas…

 

3)       Score Cards para registrar el progreso semanal

¿Cómo podemos saber que vamos mejorando si no tenemos con qué comparar los logros recientes? Cada semana debemos hacer un checklist (probablemente en nuestra libreta del punto anterior) de los objetivos o tareas pendientes, para poder compararlos con los de la semana siguiente. Lejos de vanagloriarse de lo realizado, la intención de esta comparación es poder tener una perspectiva realista entre objetivos y las condiciones para llevarlos a cabo.

 

4)       Lea libros, revistas, periódicos…

El uso que demos a nuestro tiempo libre determinará nuestra actitud para reemprender el trabajo. Si bien podemos dedicar unos minutos a ver la TV, leer nos resultará una actividad de mayor provecho; la explicación es simple: Ver TV en un sillón es una actividad altamente pasiva, mientras que leer implica un proceso de interpretación activa que nos permitirá regresar a la acción laboral sin sentir un cambio tan abrupto.

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